
Energía solar para riego y cultivos
Kit referenciado · se cotiza a la medida de tu consumo
- Satisfacción garantizada
- Sin reembolsos complicados
- Pagos seguros
Descripción
El riego es de los consumos que mejor se llevan con la energía solar, por una razón simple: se puede regar cuando hay sol. No hay que almacenar energía para usarla después, que es lo que encarece cualquier sistema solar.
El diseño empieza por la lámina de riego —cuántos milímetros de agua pide el cultivo al día— multiplicada por el área. Un milímetro sobre una hectárea son 10 m³. De ahí sale el caudal diario, y con la altura dinámica y la presión que exija el sistema de riego se calcula la potencia. El goteo trabaja a baja presión y consume mucho menos que la aspersión para la misma lámina.
Donde el cultivo no admite parar en racha nublada, la salida no suele ser batería: es un reservorio mayor o una conexión de respaldo. Almacenar agua sigue siendo, con diferencia, la forma más barata de almacenar energía en el campo.
Dudas que nos hacen seguido
¿Cuánta agua necesita mi cultivo?
Depende de la especie, la etapa y el clima. Como referencia gruesa, muchos cultivos piden entre 4 y 6 mm al día, que sobre una hectárea son 40 a 60 m³. Con tu cultivo y tu área lo precisamos.
¿Goteo o aspersión?
Para energía solar, el goteo es claramente mejor: trabaja a menor presión y pide menos potencia para la misma lámina de riego.
¿Qué pasa si no llueve y tampoco hay sol?
Ahí entra el reservorio. Dimensionarlo para dos o tres días de riego es más barato que cualquier banco de baterías equivalente.
Esta página es de referencia. Trabajamos con varias marcas y la disponibilidad cambia, así que no publicamos aquí modelos ni precios fijos: el equipo exacto se define al cotizar, con lo que haya en ese momento y lo que mejor se ajuste a tu proyecto. Escríbenos con tu consumo y te armamos la propuesta completa, sin costo.
¿No sabes qué tamaño necesitas? Mándanos una foto de tu factura de energía y te decimos exactamente qué te sirve, sin costo.





